{"id":141,"date":"2016-09-11T12:41:06","date_gmt":"2016-09-11T15:41:06","guid":{"rendered":"http:\/\/joseluisvittori.com\/?page_id=141"},"modified":"2017-07-08T10:32:56","modified_gmt":"2017-07-08T13:32:56","slug":"gente-de-palabra","status":"publish","type":"page","link":"http:\/\/joseluisvittori.com\/?page_id=141","title":{"rendered":"&#8220;Gente de palabra&#8221;"},"content":{"rendered":"<p><em><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-143 alignleft\" src=\"http:\/\/joseluisvittori.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Gente-de-palabra.jpg\" alt=\"Gente de palabra\" width=\"326\" height=\"463\" srcset=\"http:\/\/joseluisvittori.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Gente-de-palabra.jpg 1065w, http:\/\/joseluisvittori.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Gente-de-palabra-211x300.jpg 211w, http:\/\/joseluisvittori.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Gente-de-palabra-768x1090.jpg 768w, http:\/\/joseluisvittori.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Gente-de-palabra-722x1024.jpg 722w, http:\/\/joseluisvittori.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Gente-de-palabra-830x1178.jpg 830w, http:\/\/joseluisvittori.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Gente-de-palabra-230x326.jpg 230w, http:\/\/joseluisvittori.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Gente-de-palabra-350x497.jpg 350w, http:\/\/joseluisvittori.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Gente-de-palabra-480x681.jpg 480w\" sizes=\"(max-width: 326px) 100vw, 326px\" \/>Puede que, por una limitaci\u00f3n humana, los temas no cambien en la literatura; que, por ese motivo, en las artes de la palabra la originalidad sea\u00a0dif\u00edcil\u00a0o imposible, reduci\u00e9ndose casi todo al particular enfoque de los mismos\u00a0asuntos generales y la expresividad del estilo.<\/em><\/p>\n<p><em>Pero la arquitectura de las obras no es -no tiene por qu\u00e9 ser- invariable, y, si se la modifica, sus t\u00e9rminos pueden adquirir una sugesti\u00f3n y una significaci\u00f3n diferentes. As\u00ed, cuando una obra se aleja de los modelos gen\u00e9ricos, aventur\u00e1ndose en formas no tradicionales, recompone los datos de la experiencia proponiendo otros est\u00edmulos a la curiosidad o a la intrepidez del lector.<\/em><\/p>\n<p><em>Ubicado desde que comenz\u00f3 a escribir en esa l\u00ednea que, sin desertar del hombre y del mundo circundantes, hace de la inventiva un instrumento de renovaci\u00f3n interior, Jos\u00e9 Luis V\u00edttori anima en este libro a una ilusi\u00f3n de vida hecha de palabras (\u00bfqu\u00e9 otra cosa es la literatura?), pero tambi\u00e9n una ilusi\u00f3n de ilusiones.<\/em><\/p>\n<p><em>Siendo sus personajes esa clase de individuos que hacen de la fantas\u00eda y del lenguaje un modo de vivir, responden a las situaciones urdidas por el autor (&#8220;La prueba&#8221;, &#8220;La sed del agua&#8221;&#8230;) pero adem\u00e1s crean las propias (&#8220;En una calle sin fondo&#8221;), componiendo historias dentro de la historia, es decir, diversos niveles de lectura que se entrelazan como sus destinos, en una trama novelesca.<\/em><\/p>\n<p><em>Sin embargo, el autor no se ha propuesto escribir una novela, sino m\u00e1s bien un cuentario, forma sui-generis, juego de espejos cuyo centro \u00f3ptico es la lucha de voluntades, el temblor del hombre de letras ante los gestos reservados a permanecer y los llamados a extinguirse.<\/em><\/p>\n<p><em>V\u00edttori desarrolla en &#8220;Gente de palabra&#8221; sucesos aut\u00f3nomos aunque vinculados en tiempo, espacio, persona y acci\u00f3n, ambientados a fines de los a\u00f1os 50 y en las preocupaciones intelectuales de la \u00e9poca. Lanza a sus criaturas sin comentarios: cuando hacen algo lo presenta y cuando escriben algo lo muestra en el estilo de cada uno, para hacerlo veros\u00edmil. En ciertos casos &#8211; Las &#8220;cartas&#8221;, por ejemplo-, acude sutilmente a t\u00e9cnicas documentales o de &#8220;collage&#8221;. En otros, se identifica con un personaje para confiarnos, por \u00e9l, zonas dolorosas o vulnerables de su intimidad.<\/em><\/p>\n<p><em>La tem\u00e1tica urbana como la fant\u00e1stica, no son novedosas en este autor m\u00e1s conocido por su literatura de intemperie (el r\u00edo, las islas&#8230;); conviven en \u00e9l desde el principio: &#8220;Ning\u00fan hombre es equiparable a una isla&#8221;, nouvelle ciudadana, data de 1955; &#8220;Tres cuentos fant\u00e1sticos&#8221;, de 1956; &#8220;D\u00edas de infancia&#8221;, recuerdos de 1955; &#8220;Las fuerzas opuestas&#8221;, primera secuencia orillera, de 1960.<\/em><\/p>\n<p><em>No hay pues volubilidad en esto, sino variedad de registro, curiosidad, ganas de ir buceando en los distintos aspectos de la memoria y el sue\u00f1o, placer de probar otras formas de composici\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\">FICHA:<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #808080;\"> Autor\/es: V\u00edttori, Jos\u00e9 Luis<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #808080;\"> Publicado: Editorial Colmegna<\/span><span style=\"color: #808080;\">. A\u00f1o: 1981<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #808080;\"> Tipo: Novela<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #808080;\"> P\u00e1ginas:\u00a0237<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #808080;\"> Idioma: Espa\u00f1ol<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Adquirir este libro en\u00a0<a href=\"http:\/\/www.lagatasibilah.com\/index.php\/product\/gente-de-palabra\/\" target=\"_blank\">La Gata Sibilah \u2013 Librer\u00eda online.<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Puede que, por una limitaci\u00f3n humana, los temas no cambien en la literatura; que, por ese motivo, en las artes de la palabra la originalidad sea\u00a0dif\u00edcil\u00a0o imposible, reduci\u00e9ndose casi todo al particular enfoque de los mismos\u00a0asuntos generales y la expresividad del estilo. 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