{"id":154,"date":"2016-09-11T19:25:44","date_gmt":"2016-09-11T22:25:44","guid":{"rendered":"http:\/\/joseluisvittori.com\/?page_id=154"},"modified":"2016-09-11T19:25:44","modified_gmt":"2016-09-11T22:25:44","slug":"viajes-y-viajeros-en-la-literatura-del-rio-de-la-plata","status":"publish","type":"page","link":"http:\/\/joseluisvittori.com\/?page_id=154","title":{"rendered":"&#8220;Viajes y viajeros en la literatura del R\u00edo de la Plata&#8221;"},"content":{"rendered":"<p><em><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-156 alignleft\" src=\"http:\/\/joseluisvittori.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Vittori-Viajes-y-viajeros.jpg\" alt=\"Vittori Viajes y viajeros\" width=\"382\" height=\"533\" srcset=\"http:\/\/joseluisvittori.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Vittori-Viajes-y-viajeros.jpg 1181w, http:\/\/joseluisvittori.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Vittori-Viajes-y-viajeros-215x300.jpg 215w, http:\/\/joseluisvittori.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Vittori-Viajes-y-viajeros-768x1072.jpg 768w, http:\/\/joseluisvittori.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Vittori-Viajes-y-viajeros-733x1024.jpg 733w, http:\/\/joseluisvittori.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Vittori-Viajes-y-viajeros-830x1159.jpg 830w, http:\/\/joseluisvittori.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Vittori-Viajes-y-viajeros-230x321.jpg 230w, http:\/\/joseluisvittori.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Vittori-Viajes-y-viajeros-350x489.jpg 350w, http:\/\/joseluisvittori.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Vittori-Viajes-y-viajeros-480x670.jpg 480w\" sizes=\"(max-width: 382px) 100vw, 382px\" \/>&#8220;Miles de kil\u00f3metros hemos fatigado al cabo de los a\u00f1os por los inh\u00f3spitos caminos de la tierra o ripio de nuestro pa\u00eds, en veh\u00edculos no tan seguros como los actuales, haciendo noche en hospedajes tan precarios como las postas de anta\u00f1o, con el s\u00f3lo prop\u00f3sito de conocer gente, lugares, culturas en la cambiante extensi\u00f3n argentina, con parecido aliento al de los viajeros que en el siglo XIX y hasta mediados del XX afrontaron las traves\u00edas desoladas del Plata y del Noroeste, sin pensarlas en t\u00e9rminos de sacrificio y animados por un esp\u00edritu de aventura y una mirada de cronistas.<\/em><\/p>\n<p><em>Los ardorosos &#8216;cuartos de milla&#8217;, las carretas, las diligencias, hab\u00edan quedado atr\u00e1s en la historia, no as\u00ed la curiosidad (y el hechizo) de un moroso andar sin planes por el pa\u00eds de uno \u00bfen pos de qu\u00e9? \u00bfDe otra quimera hecha de lejan\u00edas en la cual el tiempo desertaba, como anul\u00e1ndose, hasta confundirse con el aliento largo de los caminantes que nos hab\u00edan precedido por esos rumbos en un sue\u00f1o secular?&#8221;. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>(Jos\u00e9 Luis V\u00edttori)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>&#8220;Cinco siglos de historia desfilan ante nuestros ojos a trav\u00e9s de la doble mirada de los autores elegidos y del agudo lector que los interpela. Muchos son tambi\u00e9n los juicios autorizados a los que V\u00edttori apela para carearlos entre s\u00ed, reforzar su propio juicio, o asentar alguna disidencia.<\/em><\/p>\n<p><em>Estamos pues ante un amplio examen de las fuentes primarias de la historiograf\u00eda rioplatense y de buena parte de la tradici\u00f3n narrativa que la prolonga. El corpus, aunque sin pretensi\u00f3n de exhaustivo, es en verdad rico y minucioso.<\/em><\/p>\n<p><em>Los propios escritores, en especial aquellos que el autor ha estudiado con m\u00e1s detenimiento y devoci\u00f3n, como es el caso de Centenera, Ruy D\u00edaz de Guzm\u00e1n o F\u00e9lix de Azara en el primer tomo, sirven de fuente a V\u00edttori para un friso que alterna los testimonios y juicios iniciales con otros m\u00e1s pr\u00f3ximos de sus mentores, los siempre citados historiadores santafesinos Cervera, Zapata Gollan, Busaniche, y tambi\u00e9n Ricardo Rojas, Madero, Gand\u00eda, Levillier, Alberto M. Salas, Jos\u00e9 Luis Molinari, Atilio Cornejo y muchos m\u00e1s, en vasta compulsa que incluye la visi\u00f3n de viajeros y escritores actuales. V\u00edttori ha sabido captar el sentido viviente de una tradici\u00f3n que se lee y reinterpreta a s\u00ed misma en distintas v\u00edas o g\u00e9neros. En su conjunto, los cronistas del siglo XVI son nuestros primeros historiadores, ling\u00fcistas, antrop\u00f3logos, colectores de s\u00edmbolos, leyendas y mitos que conforman una identidad cultural; tambi\u00e9n son portadores de cr\u00edticas o cuestionamientos que todav\u00eda nos inquietan. Nuestro escritor destaca la pluma de aquellos autores que se descubren tales en el acto de fijar sus recuerdos o manifiestan su aut\u00e9ntica vocaci\u00f3n literaria como es el caso de N\u00fa\u00f1ez y Liz\u00e1rraga, y la calidad intr\u00ednseca de las obras de Centenera, injustamente subestimado por la cr\u00edtica, o el mestizo asunce\u00f1o Ruy D\u00edaz de Guzm\u00e1n. Se detiene con particular inter\u00e9s en aquellos actores del pasado que escribieron en forma m\u00e1s testimonial o m\u00e1s objetiva los sucesos vividos, y abrieron con conciencia realmente hist\u00f3rica el recuento de aconteceres fundantes, ciudades y gobernaciones que ser\u00edan estados, descubrimientos, batallas, viajes y expediciones en los cuales se fue gestando nuestro ser hist\u00f3rico y cultural. Exhibe la imagen de conquistadores de distinto jaez, predicadores, soldados y funcionarios que en muchos casos vienen a instalarse en un lugar por muchos a\u00f1os, y luego vuelven a su tierra, o bien de los que se entra\u00f1an en Am\u00e9rica, y de sus descendientes los mancebos de la tierra. A todos cuadra de un modo u otro el nombre de viajeros por el impulso continuo del andar, en barco, a pie o a lomo de mula por las desiertas leguas del territorio americano, sus mares y sus r\u00edos. El Paran\u00e1 es innegable protagonista de este devenir, ya sea en pos de quimeras como el pa\u00eds del Rey Blanco o la mitol\u00f3gica ciudad de los C\u00e9sares, o en busca de enlaces pol\u00edticos, ampliaci\u00f3n de territorios conquistados, obtenci\u00f3n de riquezas, predicaci\u00f3n.&#8221; <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>(Graciela Maturo, sobre este libro)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\">FICHA:<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #808080;\"> Autor\/es: V\u00edttori, Jos\u00e9 Luis<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #808080;\"> Publicado: Editorial Vinciguerra. A\u00f1o: 1999<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #808080;\"> ISBN: Tomo 1 &#8211; 950-843-387-6<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #808080;\"> ISBN:\u00a0Tomo 2 &#8211;\u00a0950-843-388-4<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #808080;\"> Tipo: Ensayo &#8211; Dos tomos<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #808080;\"> P\u00e1ginas: 217<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #808080;\"> Idioma: Espa\u00f1ol<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Adquirir el\u00a0<a href=\"http:\/\/www.elatril.com.ar\/l\/viajes-y-viajeros-2-tomos-usado\/204588\/9508433868\" target=\"_blank\">tomo 1 y 2 de este libro en El Atril.com<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;Miles de kil\u00f3metros hemos fatigado al cabo de los a\u00f1os por los inh\u00f3spitos caminos de la tierra o ripio de nuestro pa\u00eds, en veh\u00edculos no tan seguros como los actuales, haciendo noche en hospedajes tan precarios como las postas de anta\u00f1o, con el s\u00f3lo prop\u00f3sito de conocer gente, lugares, culturas en la cambiante extensi\u00f3n argentina, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":18,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"page-templates\/page_fullwidth.php","meta":{"footnotes":""},"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/joseluisvittori.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/154"}],"collection":[{"href":"http:\/\/joseluisvittori.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"http:\/\/joseluisvittori.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/joseluisvittori.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/joseluisvittori.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=154"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/joseluisvittori.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/154\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":157,"href":"http:\/\/joseluisvittori.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/154\/revisions\/157"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/joseluisvittori.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/18"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/joseluisvittori.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=154"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}